viernes, 28 de junio de 2013

Metrópolis - Pintura Otra

"Pintura Otra" es el título de este reportaje de Metrópolis en el que nos presentan a una serie de artistas que han transgredido los conceptos básicos de lo que es la pintura realizando básicamente cosas que no son pintura y llamándolas así.

En ocasiones se presenta como una prueba de que la pintura está vivita y coleando, que las nuevas tecnologías, la fotografía, la edición digital, los nuevos medios, no han impedido que la pintura siga reinventándose, pero si para esto lo que hacen es enseñarme esculturas y performances, mal vamos.

Si bien la obra de Guillermo Mora sí que me parece un enfoque nuevo e interesante al concepto de pintura, y, aunque personalmente no me llame mucho la atención, aprecio el trabajo de Patricia Gómez y María Jesús González, es con Esther Mañas con quien empiezo a preguntarme si aquí no hay algo que no cuadra.

Su obra, aunque interesante, empieza a pasar del límite que separa la pintura de la escultura. Vale que se pueden poner muchos ejemplos de pintura que entra en la tercera dimensión, ya sea aplicando gran cantidad de materia o mediante la adición de objetos con volumen, pero me parece algo rebuscado llamar pintura a estructuras tridimensionales de barras o cuerdas. Aún así muchas de sus piezas siguen siendo bastante pictóricas.

Y luego está Elena Bajo. Con ella la cosa se desmadra. Incluso hace una performance (perdón quiero decir pintura) en exclusiva para el programa. No voy a entrar en detalles como la performance en sí incluye todos esos detallitos que me repatean del arte moderno (artista entra dando un par de pasos solemnes, la mirada en el vacío, y comienza a recitar con voz monótona un rocambolesco poema), porque sé que ahí entrarían mis gustos personales subjetivos. Pero lo que no es subjetivo es que llamar pintura a una performance de este estilo es tan absurdo como realizar una película y decir que es un cuadro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario